Ana Belén Páez Argüello

Ana Belén fue la menor de los tres hijos de la familia  y la más “agraciadita” desde que comenzó a caminar.  Como fue la única niña su madre se dedicó a consentirla y su padre a darle gusto.

A los 8 años Ana Belén supo que su futuro era ser reina de belleza. Comenzó como un juego y se fue volviendo cada vez más serio. El reinado de la primaria, luego del bachillerato, de las ferias del pueblo, de la naranja.  A puertas del reinado que escogería la señorita San Martín, su mamá se ve alcanzada de dinero y no tiene más remedio que buscar el patrocinio del patrón del momento: Gonzalo Rodríguez Gacha. 

Ana Belén tiene que pagar un precio  y a cambio se va de mula. Con la dignidad a flor de piel Ana Belén llega a los Estados Unidos con droga en su estómago, lo que se convierte en su boleto directo a una cárcel estatal.  Su mundo de fantasía, palacios y galanes se cae a pedazos  y pronto empieza a consumir el mismo polvo que llevó entre sus entrañas.